
Jueves 28 de Enero de 2010
Santoral: Tomás de Aquino
2Samuel 7,18-19.24-29
¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia?
Después
que Natán habló a David, el rey fue a presentarse ante el Señor y dijo:
"¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia, para que me hayas hecho
llegar hasta aquí? ¡Y, por si fuera poco para ti, mi Señor, has hecho a
la casa de tu siervo una promesa para el futuro, mientras existan
hombres, mi Señor! Has establecido a tu pueblo Israel como pueblo tuyo
para siempre, y tú, Señor, eres su Dios. Ahora, pues, Señor Dios,
mantén siempre la promesa que has hecho a tu siervo y su familia,
cumple tu palabra. Que tu nombre sea siempre famoso. Que digan: "¡El
Señor de los ejércitos es Dios de Israel!" Y que la casa de tu siervo
David permanezca en tu presencia. Tú, Señor de los ejércitos, Dios de
Israel, has hecho a tu siervo esta revelación: "Te edificaré una casa";
por eso tu siervo se ha atrevido a dirigirte esta plegaria. Ahora, mi
Señor, tú eres el Dios verdadero, tus palabras son de fiar, y has hecho
esta promesa a tu siervo. Dígnate, pues, bendecir a la casa de tu
siervo, para que esté siempre en tu presencia; ya que tú, mi Señor, lo
has dicho, sea siempre bendita la casa de tu siervo."
Salmo responsorial: 131
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre.
Señor, tenle en cuenta a David / todos sus afanes: / cómo juró al Señor / e hizo voto al Fuerte de Jacob. R.
"No
entraré bajo el techo de mi casa, / no subiré al lecho de mi descanso,
/ no daré sueño a mis ojos, / ni reposo a mis párpados, / hasta que
encuentre un lugar para el Señor, / una morada para el Fuerte de
Jacob." R.
El Señor ha jurado a David / una promesa que no retractará: / "A uno de tu linaje / pondré sobre tu trono." R.
"Si
tus hijos guardan mi alianza / y los mandatos que les enseño, / también
sus hijos, por siempre, / se sentarán sobre tu trono." R.
Porque
el Señor ha elegido a Sión, / ha deseado vivir en ella: / "Ésta es mi
mansión por siempre, /aquí viviré, porque la deseo." R.
Marcos 4,21-25
El candil se trae para ponerlo en el candelero. La medida que uséis la usarán con vosotros
En
aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae el candil para
meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el
candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace
a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que
oiga.» Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida
que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se
le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.»