Jueves 11 de Marzo de 2010
Santoral: Eeulogio, Eutimio
Jeremías 7,23-28
Aquí está la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios
Así
dice el Señor: "Ésta fue la orden que di a vuestros padres: "Escuchad
mi voz. Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo; caminad por
el camino que os mando, para que os vaya bien." Pero no escucharon ni
prestaron oído, caminaban según sus ideas, según la maldad de su
corazón obstinado, me daban la espalda y no la frente. Desde que
salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy les envié a mis siervos,
los profetas, un día y otro día; pero no me escucharon ni prestaron
oído: endurecieron la cerviz, fueron peores que sus padres. Ya puedes
repetirles este discurso, que no te escucharán; ya puedes gritarles,
que no te responderán. Les dirás: "Aquí está la gente que no escuchó la
voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. La sinceridad se ha
perdido, se la han arrancado de la boca.""
Salmo responsorial: 94
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: "No endurezcáis vuestro corazón."
Venid,
aclamemos al Señor, / demos vítores a la Roca que nos salva; / entremos
a su presencia dándole gracias, / aclamándolo con cantos. R.
Entrad,
postrémonos por tierra, / bendiciendo al Señor, creador nuestro. /
Porque él es nuestro Dios, / y nosotros su pueblo, / el rebaño que él
guía. R.
Ojalá escuchéis hoy su voz: / "No endurezcáis el
corazón como en Meribá, / como el día de Masá en el desierto; / cuando
vuestros padres me pusieron a prueba / y me tentaron, aunque habían
visto mis obras." R.
Lucas 11,14-23
El que no está conmigo está contra mí
En
aquel tiempo, Jesús estaba echando un demonio que era mudo y, apenas
salió el demonio, habló el mudo. La multitud se quedó admirada, pero
algunos de ellos dijeron: "Si echa los demonios es por arte de Belzebú,
el príncipe de los demonios."
Otros, para ponerlo a prueba, le
pedían un signo en el cielo. Él, leyendo sus pensamientos, les dijo:
"Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa.
Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino?
Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si
yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte
de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero,
si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino
de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado
guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte
lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el
botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo
desparrama."