
Martes 02 de Marzo de 2010
Santoral: Simplicio
Isaías 1,10.16-20
Aprended a obrar bien, buscad el derecho
Oíd
la palabra del Señor, príncipes de Sodoma, escucha la enseñanza de
nuestro Dios, pueblo de Gomorra: "Lavaos, purificaos, apartad de mi
vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar
bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano,
proteged a la viuda. Entonces, venid y litigaremos -dice el Señor-.
Aunque vuestros pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve;
aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana. Si sabéis
obedecer, lo sabroso de la tierra comeréis; si rehusáis y os rebeláis,
la espada os comerá. Lo ha dicho el Señor."
Salmo responsorial: 49
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
"No
te reprocho tus sacrificios, / pues siempre están tus holocaustos ante
mí. / Pero no aceptaré un becerro de tu casa, / ni un cabrito de tus
rebaños. R.
¿Por qué recitas mis preceptos / y tienes siempre en
la boca mi alianza, / tú que detestas mi enseñanza / y te echas a la
espalda mis mandatos? R.
Esto haces, ¿y me voy a callar? /
¿Crees que soy como tú? / El que me ofrece acción de gracias, / ése me
honra; / al que sigue buen camino / le haré ver la salvación de Dios."
R.
Mateo 23,1-12
No hacen lo que dicen
En
aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: "En
la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced
y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque
ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables
y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están
dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que
los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del
manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos
de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que
la gente los llame maestros.
Vosotros, en cambio, no os dejéis
llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros
sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque
uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar
consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero
entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será
humillado, y el que se humilla será enaltecido."