|
RETIRO DE MES
Jueves 12
de febrero a las 17:30 h.
Se
leerá y se meditará con el mensaje para la XXXIV
Jornada Mundial del Enfermo 2026 del Papa León XIV para este
año, bajo el lema:
El mensaje subraya la
necesidad de gestos concretos de
solidaridad y cercanía hacia quienes sufren fragilidad, soledad y
enfermedad,
inspirado en la parábola del Buen Samaritano.
Desde la Pastoral de la Salud de la
parroquia invitamos a
celebrar esta jornada y recordar y encomendar especialmente a todos los
enfermos. Es una preocupación de todos, y nuestra
misión, llevarles la
fuerza, el consuelo y la esperanza de la fe.
En el día de Nuestra Señora de
Lourdes, que Ella
interceda para que tengamos cada día un corazón de buen samaritano.
La Jornada Mundial del Enfermo, instituida
por San Juan
Pablo II en 1992, busca ser un momento privilegiado de oración, de
cercanía y
de reflexión para toda la comunidad eclesial y para la sociedad civil,
llamada
a reconocer el rostro de Cristo en los hermanos y hermanas marcados por
la
enfermedad y la fragilidad.
Al igual que el buen samaritano que se detiene y se
inclina ante el herido en el camino, la comunidad cristiana está
llamada a
detenerse ante quien sufre, y a dar testimonio evangélico de cercanía y
servicio hacia los enfermos y los más vulnerables. En esta Campaña
ponemos en
el centro el cuidado a los enfermos.
La Iglesia es la posada a donde el Buen
Samaritano lleva al hombre herido y necesitamos aprender a acoger y
cuidar. De
ahí el lema elegido: "Lo llevó a una posada y lo cuidó" (Lc 10, 34).
Jesús se presenta públicamente como uno que lucha contra la enfermedad
y que ha
venido para curar al hombre de todo mal: el mal del espíritu y el mal
del
cuerpo. "Le llevaron a todos los enfermos y endemoniados" (Mc 1,32).
Si pienso en las grandes ciudades contemporáneas, me pregunto dónde
están las
puertas ante las cuales llevar a los enfermos esperando que sean
sanados. Jesús
nunca huyó de sus cuidados. Nunca pasó de largo, nunca volvió la cara
hacia
otro lado y hoy nos envía a cumplir su propia obra y nos dona el poder
de
sanar, es decir, de acercarse a los enfermos y cuidarlos hasta el fondo
¡Esa es
la gloria de Dios! ¡Esa es la tarea de la Iglesia! Ayudar a los
enfermos, no
perderse en habladurías, ayudar siempre, consolar, aliviar, estar cerca
de los
enfermos; ésta es la tarea (cf. Papa Francisco, Audiencia 10-VI- 2015).
Cuidar
a los enfermos y sus cuidadores lejos de suponer un problema son una
oportunidad evangelizadora de primer orden. Los enfermos son, con
palabras de
Benedicto XVI, "un signo eficaz e instrumento de evangelización para
las
personas que os atienden y para vuestras familias (...) sois los
hermanos de
Cristo paciente, y con El, si queréis, salváis al mundo".
LO LLEVÓ A UNA POSADA Y LO
CUIDÓ
JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
Jesús, Buen Samaritano, que viviste
aliviando el
sufrimiento de quienes encontrabas en el camino, como expresión de la
misericordia del Padre. Ayúdanos a bajar a lo profundo del corazón,
donde se
escucha el grito del dolor, la voz de quien sufre y necesita. Danos
entrañas de
misericordia, para que no demos rodeos ante los que sufren y sepamos
caminar
con los ojos del corazón abiertos para ayudar a quienes nos necesitan.
Haznos,
Señor, buenos samaritanos para que el mundo descubra en nuestra vida el
rostro
misericordioso del Padre.
|